domingo, 20 de septiembre de 2009

Después de un largo letargo

Pues eso, llevo muchos meses sin escribir y sin dibujar y sin hacer práticamente nada. Me dedico a caminar como alma en pena porque apenas tnego ideas. La mano no me responde cuando cojo el lápiz y cuando cojo la pluma es el cerebro el que no me responde. Una situación un tanto agobiante, la verdad. Pero bueno, esta mala racha se esta acabando, asi que, a ver si se va ya de una vez y me permite ponerme en sintonía con las musas y éstas me conceden su gracia.

Y por el momento, nada más.

sábado, 7 de marzo de 2009

Acuarela


Esto es una pirada de pinza...LA verdad es, que esto de los pinceles no es lo mio, a la vista esta. Huyo de ellos, pero hasta ellos me persiguen. No puedo escapaaaar. Pero bueno, yo corro y con un poco de suerte logre despistarle...no se yo..que estos cabrones son muy listos.

Es un poco extraño afirmar que un pincel te persigue, como decir que un chicle del tamaño del Pirulí, te persigue por plena Gran Via a las 4 de la madrugada...todo es posible, no??Bueno, yo a lo mio y mi pincel perseguidor...

Menos mal, que este blog a penas lo lee nadie, por no decir que nadie lo lee ¬¬...

domingo, 30 de noviembre de 2008

Hielo

Cuando sientes que algo te falta. Estas vacío y lo notas. Notas un gran vacio en el pecho. Nada late. Esta muerto. Y notas frío, mucho frío. Te miras al espejo y no te reconoces. La escarcha ha invadido tu cuerpo y te cubre una pequeña pelicula de hielo. Ojos marrones, si, pero gélidos. Mirada intensa, profunda pero fría. Todo se vuelve azul, violeta, gris. Músculos entumecidos, fuertes vientos cortantes, nieve, granizo.

Un mundo de hielo que rodea un cuerpo vacío, sin esperanza, sin sentimientos. Un cuerpo muerto. Helado.

sábado, 11 de octubre de 2008

Caminante

La pluma yacía rota y sangrante sobre el escritorio. Hecha pedazos. No pudo ni mirarla y decidió ahogar sus penas en litros de alcohol. Se preguntaba una y otra vez el por qué, por qué pasó aquello. Y por qué, aun hoy, no era capaz de preguntarlo en voz alta. Se miro su mano izquierda, estaba llena de sangre, bueno, mas bien era tinta, pero para el era sangre, su sangre. Su pluma se había quebrado. El había muerto, había sido asesinado por una ilusión, una historia, un imposible. No quiso aceptarlo, tenia que escribirlo, y cuando cogió la pluma, esta se partió en dos derramando su valioso liquido negro en forma de negras gotas de sangre.
Salió como pudo del bar y sin darse cuenta se encontraba tirado en el sofá, llorando como un niño pequeño, buscando el consuelo que nunca llegara, y lo sabe. Intentaba recordar, intentaba averiguar que es lo que podía haber pasado, que es lo que desencadeno tal fatídico fina. Por mas que pensaba, no lograba llegar a una conclusión. Agotado, dejo arrastrase hacia los brazos de Morfeo. A la mañana siguiente, seguiría buscando entre sus recuerdos, para entender ese final tan extraño.

Cuando un rayo de sol le dio en la cara, a duras penas se incorporo en el sofá. Aparto la chaqueta, una manta improvisada, y puso la cabeza entre sus manos. La pregunta, esa maldita pregunta le rondaba el cerebro, le clavaba un punzón candente, le removía la masa cerebral y no lo conseguí comprender. También el alcohol ayudaba a su incertidumbre, y la resaca no perdona ni a incautos ni a soñadores. Pasado un buen rato, decidió levantarse, dirigirse a la cocina, beberse tres vasos de agua y comenzó a pensar con claridad. Sabia que había intentado forzar a las musas, sabia que había jugado con varios ases en la manga, había hecho trampa y se habían vengado de ello. LE quedaba o la aceptación o la depresión. Opto por lo segundo, era lo fácil.
No supo cuanto tiempo paso en la cocina mirando los muebles, con la mente en blanco, en la misma posición, piernas estiradas, medio apoyado en la encimera y los brazos cruzados sobre el pecho. Tenia que tomar una decisión, y debía tomarla ya o seria demasiado tarde. Miro a la venta. Fuera, hacia el mismo tiempo que dentro de su cabeza, un vendaval de emociones y dolores le inundaban por completo, pero debía decidirse. Caminar o quedarse en el sitio esperando a una providencia que hacia mucho le había abandonado. Un rayo de sol inundo la cocina, esa era la señal que había estado esperando. Después de que amaneciera soleada la ciudad, negros nubarrones se comieron la luz bañando todo en sombras y furia. Así se encontraba el, era todo un vendaval, una tormenta en pleno esplendor, arrasando con todo lo que se encontrase en su camino. Entonces lo vio claro:
-Lo haré. Vivir es lo único que tengo.. Seguiré el camino, tengo curiosidad de saber donde termina. Es mi momento. Me marcho
Sonrió, lleno su mochila de ropa. Abrió la puerta y se marcho. ¿Para siempre?, eso, lo decidirá el destino.

Warrior Elf

Warrior Elf

Yo misma

Mi foto
Mossstoles, Madrid, Spain
Unas veces sarcástica, otras...paso por el mundo sin darme cuenta. Enamorada del dibujo y la fotografía, pero soy amante de la música por encima de todo.