Warrior Elf

Warrior Elf

sábado 7 de marzo de 2009

Acuarela


Esto es una pirada de pinza...LA verdad es, que esto de los pinceles no es lo mio, a la vista esta. Huyo de ellos, pero hasta ellos me persiguen. No puedo escapaaaar. Pero bueno, yo corro y con un poco de suerte logre despistarle...no se yo..que estos cabrones son muy listos.

Es un poco extraño afirmar que un pincel te persigue, como decir que un chicle del tamaño del Pirulí, te persigue por plena Gran Via a las 4 de la madrugada...todo es posible, no??Bueno, yo a lo mio y mi pincel perseguidor...

Menos mal, que este blog a penas lo lee nadie, por no decir que nadie lo lee ¬¬...

domingo 30 de noviembre de 2008

Hielo

Cuando sientes que algo te falta. Estas vacío y lo notas. Notas un gran vacio en el pecho. Nada late. Esta muerto. Y notas frío, mucho frío. Te miras al espejo y no te reconoces. La escarcha ha invadido tu cuerpo y te cubre una pequeña pelicula de hielo. Ojos marrones, si, pero gélidos. Mirada intensa, profunda pero fría. Todo se vuelve azul, violeta, gris. Músculos entumecidos, fuertes vientos cortantes, nieve, granizo.

Un mundo de hielo que rodea un cuerpo vacío, sin esperanza, sin sentimientos. Un cuerpo muerto. Helado.

sábado 11 de octubre de 2008

Caminante

La pluma yacía rota y sangrante sobre el escritorio. Hecha pedazos. No pudo ni mirarla y decidió ahogar sus penas en litros de alcohol. Se preguntaba una y otra vez el por qué, por qué pasó aquello. Y por qué, aun hoy, no era capaz de preguntarlo en voz alta. Se miro su mano izquierda, estaba llena de sangre, bueno, mas bien era tinta, pero para el era sangre, su sangre. Su pluma se había quebrado. El había muerto, había sido asesinado por una ilusión, una historia, un imposible. No quiso aceptarlo, tenia que escribirlo, y cuando cogió la pluma, esta se partió en dos derramando su valioso liquido negro en forma de negras gotas de sangre.
Salió como pudo del bar y sin darse cuenta se encontraba tirado en el sofá, llorando como un niño pequeño, buscando el consuelo que nunca llegara, y lo sabe. Intentaba recordar, intentaba averiguar que es lo que podía haber pasado, que es lo que desencadeno tal fatídico fina. Por mas que pensaba, no lograba llegar a una conclusión. Agotado, dejo arrastrase hacia los brazos de Morfeo. A la mañana siguiente, seguiría buscando entre sus recuerdos, para entender ese final tan extraño.

Cuando un rayo de sol le dio en la cara, a duras penas se incorporo en el sofá. Aparto la chaqueta, una manta improvisada, y puso la cabeza entre sus manos. La pregunta, esa maldita pregunta le rondaba el cerebro, le clavaba un punzón candente, le removía la masa cerebral y no lo conseguí comprender. También el alcohol ayudaba a su incertidumbre, y la resaca no perdona ni a incautos ni a soñadores. Pasado un buen rato, decidió levantarse, dirigirse a la cocina, beberse tres vasos de agua y comenzó a pensar con claridad. Sabia que había intentado forzar a las musas, sabia que había jugado con varios ases en la manga, había hecho trampa y se habían vengado de ello. LE quedaba o la aceptación o la depresión. Opto por lo segundo, era lo fácil.
No supo cuanto tiempo paso en la cocina mirando los muebles, con la mente en blanco, en la misma posición, piernas estiradas, medio apoyado en la encimera y los brazos cruzados sobre el pecho. Tenia que tomar una decisión, y debía tomarla ya o seria demasiado tarde. Miro a la venta. Fuera, hacia el mismo tiempo que dentro de su cabeza, un vendaval de emociones y dolores le inundaban por completo, pero debía decidirse. Caminar o quedarse en el sitio esperando a una providencia que hacia mucho le había abandonado. Un rayo de sol inundo la cocina, esa era la señal que había estado esperando. Después de que amaneciera soleada la ciudad, negros nubarrones se comieron la luz bañando todo en sombras y furia. Así se encontraba el, era todo un vendaval, una tormenta en pleno esplendor, arrasando con todo lo que se encontrase en su camino. Entonces lo vio claro:
-Lo haré. Vivir es lo único que tengo.. Seguiré el camino, tengo curiosidad de saber donde termina. Es mi momento. Me marcho
Sonrió, lleno su mochila de ropa. Abrió la puerta y se marcho. ¿Para siempre?, eso, lo decidirá el destino.

viernes 29 de agosto de 2008

El Angel y El Beso

Todo ocurrió mientras dormía. En el silencio de la noche, en la calma del sueño profundo en los brazos de Morfeo, algo me rozo la mejilla. Primero, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo despertándolo, luego, una sensación de intranquilidad sacudió mi sueño elevándome a la duermevela, ese portal entre el sueño y la realidad.

Una segunda caricia. Y la calma desapareció. Abrí lentamente los ojos, descubrí que estaba de lado, mirando hacia la pared. La habitación sumida en la profunda oscuridad de la noche, me producía mas miedo, todavía si cabe. Un peso a los pies de mi cama. Tiemblo. Intento serenarme, pero el temblor descontrola mi cuerpo en contra de las ganas que tiene mi cerebro de sosegarlo. Me repito que no pasa nada, que no hay nadie, pues, ¿quién va a haber?. Soy incapaz de asomarme. Estoy paralizada de miedo, y sigo notando ese peso que hunde mi cama, a mis pies. Una profunda inspiración, y no es mía. No me lo explico, ¿quién esta ahí?. no puedo moverme, cada vez me cuesta más, y no se dónde saco las fuerzas, pero logro moverme lo justo para ver una sombra oscura, con una forma extraña. ¿Quién será?

Me incorporo en la cama, no sin dejar de temblar, pues descubrir una forma en tu habitación te hace cuestionarte tus más profundos pensamientos y escepticismos. Puedo ver que es un hombre. Esta encorvado, parece que se tapa la cara con las manos, de su espalda salen dos protuberancias, que se parecen a unas alas. Estoy confundida. ¿Es un ángel?...y de serlo....¿qué hace en mi habitación?...

Exhala. Parece que quiere decir algo. Esta pronunciando un nombre...MI NOMBRE!!!. ¿Esta llorando?. Por fin mis ojos se han acostumbrado a la luz, y puedo verle mejor. Tiene el pelo negro, cortado muy extraño, la parte de delante es mas larga que la de detrás, me recuerda a un peinado un tanto gótico, pero le sienta bien. Sí, esta llorando.

Me estoy tranquilizando, no se muy bien porque, pero me da paz el mirarle, aunque veo que sufre. Tiene unas alas magníficas; no puedo creerlo, pues apenas las había notado, y eso que esta sentado sobre mi cama, pero son grandísimas. Me arrodillo sobre la cama, acercándome a él. Le pongo la mano en el hombro, y sin girarse, ni mirarme, pone su gélida mano sobre la mía. Es un tacto tan extraño, tan onírico. Parece un sueño. Noto su mano sobre la mía, pero no puedo describir la sensación, es tan raro, como si su mano, fuese parte de la mía, como si...hubiera una conexión entre los dos cuerpos. Muy extraño.

Me mira. Puedo ver sus ojos en la oscuridad, unos ojos hermosos, de un color indescriptible, aunque voy a intentarlo; Son grises, pero no un gris cualquiera, son del color de la niebla, o mejor dicho, de ese color gris que tiñe el día cuando hay niebla. No, por mucho que me esfuerce, no hay palabras para describir su color de ojos. Sí puedo decir que están tristes, me miran con una tristeza, que no se porque esta desgarrando mi corazón y me llena, me penetra esa tristeza y puedo sentir su dolor. Y es bastante. Sufre, y sufre muchísimo.

No puedo hablarle, no me salen las palabras pues tengo un nudo en la garganta que no me deja articularlas. Es horrible esta sensación. Me estoy rompiendo por dentro o eso es lo que siento. Este dolor me esta comiendo, me destroza el alma, ¡¡¡no puedo verle así!!!, ¡¡no puedo!!. El dolor es insoportable. Me sigue mirando, nos seguimos mirando, pues me es imposible desviar la mirada de sus ojos. esos ojos tan extraños pero tan expresivos, me han atrapado. Sigo sintiendo su mano. Noto algo cálido que recorre mi rostro, ¿son lágrimas?. Mis ojos se están empañando y comienzo a verle borroso, pero él no se va. Seca mis lagrimas y por extraño que parezca, me gusta su tacto en mi cara. Es cálido y frío ala vez, siento júbilo cuando me toca, pero su dolor me desgarra, pues parece que soy yo su fuente de todo mal. Cada vez que me toca, mi corazón sufre. ¡¡OH!!, ¡¡esta llorando también!!.

Alargo mi mano con timidez, no se si apartara la cara, o me dejara hacer. No, no la aparta. Con sus ojos clavados en los míos, deja que yo ahora le seque sus lágrimas. Siento su dolor, cada vez más fuerte. Joder, no se cómo puede soportarlo, a mi me cuesta muchísimo. Coge mi mano, apretándola contra su mejilla, acomodando su cara a la concavidad de mi pequeña mano. Esta susurrando algo...con una voz melodiosa dice: "manos de músico". Su voz sí que es música.De barítono, melodiosa,e xquisita. Está sonriendo, pero con los ojos, el dolor perdura.

Se incorpora y yo sigo de rodillas sobre la cama, pero ahora estoy a su altura, el de pie y yo de rodillas en la cama. Menos mal que tengo una cama alta, pues si no le llegaba a su cintura. Nuestras caras quedan casi a la misma altura. Él es mas alto, tampoco yo soy muy alta. Me coge la cara con ambas manos obligándome a levantarla para mirarle. Se que se marcha, pero no para siempre. Su dolor se esta aplacando, no se porque, debe de leer algo en mis ojos, pues esta sonriendo. ¿Están brillando sus ojos?. Tiene una sonrisa muy bonita. Agacha su cabeza y sus labios rozan los míos. Unos labios carnosos y fríos, pero es un beso muy cálido, muy suave, dejándome sin aliento. Se aparta y me mira sin apartar sus manos de mi cara. Poso mis manos en su cintura, y él tiembla. Que raro se me hace todo. No entiendo muy bien lo que esta pasando. Pero me dejo llevar.

Sigue mirándome, y vuelve a agacharse, rozando sus labios con los míos me dice algo: "Volveré, te lo prometo", puedo saborear su aliento. Y sella el adiós con otro dulce beso. Desde la puerta de mi habitación, me dice: "duerme, mañana será otro día. Duerme, amor mío". Y se va.

¿Ha sido un sueño?¿es real?. No lo sé. Mi corazón acelerado hace la competencia a mi mente pues ambos van a velocidad vertiginosa, intentando comprender lo que ha pasado. Sin entenderlo muy bien, decido tumbarme y dormirme, resonando en mi conciencia sus ultimas palabras:"duerme, amor mío".

Suena el despertador, he de ir a estudiar. Hoy no habrá nadie en el conservatorio, es viernes, y no creo que acuda nadie, quizás el trompeta, no lo se. Me bajo del autobús, compro tabaco en el bar de siempre. Cuando estoy llegando al conservatorio observo que un chico bastante alto, vestido de negro esta subiendo las escaleras de la puerta del conservatorio. Se para. ¿Me esta mirando?, ¿Quién será?. Pero tengo prisa, tengo muchas cosas que estudiar y no quiero que Adela me eche la bronca. Pero...es tan raro... Paso delante de él. Puedo sentir sus ojos en los mios incluso a través de las gafas de sol. Me sujeta la puerta de entrada. No miramos durante una fracción de segundo. Voy hacia los ascensores, el hacia secretaria...¿Quién será?. Una extraña sensación, un ruego más bien, una fantasía, un sueño...Todo esta mezclado en mi cabeza. ¿Pasó de verdad o solo fue un sueño?. Llega el ascensor, es hora de que estudie, pero la sensación de un beso me tiene extrañada...¿De verdad ocurrió?

Yo misma

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Andi
Mossstoles, Madrid, Spain
Unas veces sarcástica, otras...paso por el mundo sin darme cuenta. Enamorada del dibujo y la fotografía, pero soy amante de la música por encima de todo.
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