viernes, 29 de agosto de 2008

El Angel y El Beso

Todo ocurrió mientras dormía. En el silencio de la noche, en la calma del sueño profundo en los brazos de Morfeo, algo me rozo la mejilla. Primero, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo despertándolo, luego, una sensación de intranquilidad sacudió mi sueño elevándome a la duermevela, ese portal entre el sueño y la realidad.

Una segunda caricia. Y la calma desapareció. Abrí lentamente los ojos, descubrí que estaba de lado, mirando hacia la pared. La habitación sumida en la profunda oscuridad de la noche, me producía mas miedo, todavía si cabe. Un peso a los pies de mi cama. Tiemblo. Intento serenarme, pero el temblor descontrola mi cuerpo en contra de las ganas que tiene mi cerebro de sosegarlo. Me repito que no pasa nada, que no hay nadie, pues, ¿quién va a haber?. Soy incapaz de asomarme. Estoy paralizada de miedo, y sigo notando ese peso que hunde mi cama, a mis pies. Una profunda inspiración, y no es mía. No me lo explico, ¿quién esta ahí?. no puedo moverme, cada vez me cuesta más, y no se dónde saco las fuerzas, pero logro moverme lo justo para ver una sombra oscura, con una forma extraña. ¿Quién será?

Me incorporo en la cama, no sin dejar de temblar, pues descubrir una forma en tu habitación te hace cuestionarte tus más profundos pensamientos y escepticismos. Puedo ver que es un hombre. Esta encorvado, parece que se tapa la cara con las manos, de su espalda salen dos protuberancias, que se parecen a unas alas. Estoy confundida. ¿Es un ángel?...y de serlo....¿qué hace en mi habitación?...

Exhala. Parece que quiere decir algo. Esta pronunciando un nombre...MI NOMBRE!!!. ¿Esta llorando?. Por fin mis ojos se han acostumbrado a la luz, y puedo verle mejor. Tiene el pelo negro, cortado muy extraño, la parte de delante es mas larga que la de detrás, me recuerda a un peinado un tanto gótico, pero le sienta bien. Sí, esta llorando.

Me estoy tranquilizando, no se muy bien porque, pero me da paz el mirarle, aunque veo que sufre. Tiene unas alas magníficas; no puedo creerlo, pues apenas las había notado, y eso que esta sentado sobre mi cama, pero son grandísimas. Me arrodillo sobre la cama, acercándome a él. Le pongo la mano en el hombro, y sin girarse, ni mirarme, pone su gélida mano sobre la mía. Es un tacto tan extraño, tan onírico. Parece un sueño. Noto su mano sobre la mía, pero no puedo describir la sensación, es tan raro, como si su mano, fuese parte de la mía, como si...hubiera una conexión entre los dos cuerpos. Muy extraño.

Me mira. Puedo ver sus ojos en la oscuridad, unos ojos hermosos, de un color indescriptible, aunque voy a intentarlo; Son grises, pero no un gris cualquiera, son del color de la niebla, o mejor dicho, de ese color gris que tiñe el día cuando hay niebla. No, por mucho que me esfuerce, no hay palabras para describir su color de ojos. Sí puedo decir que están tristes, me miran con una tristeza, que no se porque esta desgarrando mi corazón y me llena, me penetra esa tristeza y puedo sentir su dolor. Y es bastante. Sufre, y sufre muchísimo.

No puedo hablarle, no me salen las palabras pues tengo un nudo en la garganta que no me deja articularlas. Es horrible esta sensación. Me estoy rompiendo por dentro o eso es lo que siento. Este dolor me esta comiendo, me destroza el alma, ¡¡¡no puedo verle así!!!, ¡¡no puedo!!. El dolor es insoportable. Me sigue mirando, nos seguimos mirando, pues me es imposible desviar la mirada de sus ojos. esos ojos tan extraños pero tan expresivos, me han atrapado. Sigo sintiendo su mano. Noto algo cálido que recorre mi rostro, ¿son lágrimas?. Mis ojos se están empañando y comienzo a verle borroso, pero él no se va. Seca mis lagrimas y por extraño que parezca, me gusta su tacto en mi cara. Es cálido y frío ala vez, siento júbilo cuando me toca, pero su dolor me desgarra, pues parece que soy yo su fuente de todo mal. Cada vez que me toca, mi corazón sufre. ¡¡OH!!, ¡¡esta llorando también!!.

Alargo mi mano con timidez, no se si apartara la cara, o me dejara hacer. No, no la aparta. Con sus ojos clavados en los míos, deja que yo ahora le seque sus lágrimas. Siento su dolor, cada vez más fuerte. Joder, no se cómo puede soportarlo, a mi me cuesta muchísimo. Coge mi mano, apretándola contra su mejilla, acomodando su cara a la concavidad de mi pequeña mano. Esta susurrando algo...con una voz melodiosa dice: "manos de músico". Su voz sí que es música.De barítono, melodiosa,e xquisita. Está sonriendo, pero con los ojos, el dolor perdura.

Se incorpora y yo sigo de rodillas sobre la cama, pero ahora estoy a su altura, el de pie y yo de rodillas en la cama. Menos mal que tengo una cama alta, pues si no le llegaba a su cintura. Nuestras caras quedan casi a la misma altura. Él es mas alto, tampoco yo soy muy alta. Me coge la cara con ambas manos obligándome a levantarla para mirarle. Se que se marcha, pero no para siempre. Su dolor se esta aplacando, no se porque, debe de leer algo en mis ojos, pues esta sonriendo. ¿Están brillando sus ojos?. Tiene una sonrisa muy bonita. Agacha su cabeza y sus labios rozan los míos. Unos labios carnosos y fríos, pero es un beso muy cálido, muy suave, dejándome sin aliento. Se aparta y me mira sin apartar sus manos de mi cara. Poso mis manos en su cintura, y él tiembla. Que raro se me hace todo. No entiendo muy bien lo que esta pasando. Pero me dejo llevar.

Sigue mirándome, y vuelve a agacharse, rozando sus labios con los míos me dice algo: "Volveré, te lo prometo", puedo saborear su aliento. Y sella el adiós con otro dulce beso. Desde la puerta de mi habitación, me dice: "duerme, mañana será otro día. Duerme, amor mío". Y se va.

¿Ha sido un sueño?¿es real?. No lo sé. Mi corazón acelerado hace la competencia a mi mente pues ambos van a velocidad vertiginosa, intentando comprender lo que ha pasado. Sin entenderlo muy bien, decido tumbarme y dormirme, resonando en mi conciencia sus ultimas palabras:"duerme, amor mío".

Suena el despertador, he de ir a estudiar. Hoy no habrá nadie en el conservatorio, es viernes, y no creo que acuda nadie, quizás el trompeta, no lo se. Me bajo del autobús, compro tabaco en el bar de siempre. Cuando estoy llegando al conservatorio observo que un chico bastante alto, vestido de negro esta subiendo las escaleras de la puerta del conservatorio. Se para. ¿Me esta mirando?, ¿Quién será?. Pero tengo prisa, tengo muchas cosas que estudiar y no quiero que Adela me eche la bronca. Pero...es tan raro... Paso delante de él. Puedo sentir sus ojos en los mios incluso a través de las gafas de sol. Me sujeta la puerta de entrada. No miramos durante una fracción de segundo. Voy hacia los ascensores, el hacia secretaria...¿Quién será?. Una extraña sensación, un ruego más bien, una fantasía, un sueño...Todo esta mezclado en mi cabeza. ¿Pasó de verdad o solo fue un sueño?. Llega el ascensor, es hora de que estudie, pero la sensación de un beso me tiene extrañada...¿De verdad ocurrió?

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Warrior Elf

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Yo misma

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Mossstoles, Madrid, Spain
Unas veces sarcástica, otras...paso por el mundo sin darme cuenta. Enamorada del dibujo y la fotografía, pero soy amante de la música por encima de todo.